EL ORO
Durante mucho tiempo el oro fue la base de los sistemas monetarios del mundo y
actualmente sigue siendo un importante indicador de la economía actual.
Desde hace mucho tiempo el oro ha sido uno de
los metales favoritos usados por los joyeros debido a su gran versatilidad. Debido a sus únicas
propiedades el oro es muy maleable para poderlo transformar en casi cualquier forma de una manera fácil. No se oxida
lo cual lo hace un metal muy duradero. Nunca pierde su brillo y su color es permanente.
En donde se encuentra los yacimientos
más grandes de oro en el mundo es en Sudáfrica.
El oro puro es tan suave que es raramente usado
en la actualidad para fabricar joyas. En la joyería moderna el oro es mezclado con otros metales para crear aleaciones
más fuertes y duraderas que mantengan las propiedades particulares del oro, agregándole otras buenas propiedades
de otros metales como la dureza.
La cantidad de oro puro que tienen las aleaciones se expresa en kilates. A mayor número
de kilates es mayor el porcentaje de oro que posee la aleación.
El oro puro es de 24k, mientras que 10k quiere
decir que es 10 partes oro y 14 partes otro metal. A menor kilates la aleación se vuelve mas resistente pero pierde
su color amarillo. Debido a esto la mejor aleación es el oro de 14k que posee una mayor parte de oro puro pero mantiene
la dureza de los metales con la que se hace la aleación. Una buena aleación de 14k deberá llevar cobre
y plata para que esta sea más fuerte y tenga un buen color.
El oro de 14k es el idóneo
para montar piedras preciosas como diamantes sobre todo los muy grandes y costosos, ya que esta aleación es mas fuerte
y es muy difícil que se pueda caer la piedra con un golpe.